La primera vez que alguien abre un frasco de vinagre artesanal casero y ve una masa gelatinosa flotando en el líquido, la reacción suele ser una sola: pensar que algo salió mal. Que el vinagre se echó a perder. Que hay que tirarlo todo. Ese momento de pánico es, en realidad, el momento de mayor …
Hay un momento mágico en el proceso de hacer vinagre casero que muchos pasan por alto: el instante en que una bebida con alcohol —un vino de guayaba, una chicha de maracuyá, un jugo fermentado de uvilla— deja de ser alcohólica y empieza a convertirse en algo completamente distinto. Algo vivo, ácido, aromático y lleno …


