En cualquier supermercado de Argentina podés comprar un litro de vinagre de alcohol por menos de lo que cuesta un alfajor. Es transparente, uniforme, sin sedimento, sin olor complejo, sin nada que llame la atención. Hace lo que tiene que hacer: pone acidez donde se necesita y listo. Pero si alguna vez probaste un vinagre …
Hay un momento mágico en el proceso de hacer vinagre casero que muchos pasan por alto: el instante en que una bebida con alcohol —un vino de guayaba, una chicha de maracuyá, un jugo fermentado de uvilla— deja de ser alcohólica y empieza a convertirse en algo completamente distinto. Algo vivo, ácido, aromático y lleno …


